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Fundación FACE:
FACENos hemos planteado, como un objetivo estratégico, promover no sólo la educación y capacitación en todos los niveles de la organización cooperativa, sino también en el entorno socio económico en donde éstas actúan. Las cooperativas asociadas a FACE, adems de electricidad, brindan otros múltiples servicios que involucran a toda la comunidad, lo que las convierte en organizaciones cuyo destino depende directamente del destino de esa comunidad. La educación y la capacitación constituyen los elementos fundamentales del desarrollo local, ya que lo que se pretende es que sea armónico y basado en el desarrollo y promoción personal de los integrantes de la comunidad en donde la cooperativa eléctrica debe actuar como una empresa económica líder para favorecer la promoción social. Así, esa promoción de valores cooperativos, generará un comportamiento que tienda a la promoción de emprendimientos económicos sociales en donde los individuos son iguales a la hora de decidir. Nacerá así un entramado socio-económico más equitativo y existirá una conciencia social que ayudará a resolver los problemas globales de una comunidad. Es decir, será posible planificar el futuro buscando un desarrollo integral en donde toda la comunidad esté incluida. En definitiva, sobre esta base se estará construyendo una sociedad democrática en lo económico y en lo social, compatible con la sociedad democrática en lo político, instituida por la organización del Estado (nacional, provincial y municipal). El centro de las decisiones pasará entonces por las personas y no por el capital.


Para que, este simple concepto claro y profundo, sea aceptado naturalmente por una comunidad debe haber un trabajo que ayude a alcanzar ese nivel de conciencia social. Por lo tanto, cuanto más capacitación y educación tengan las personas, mejores decisiones estarán en condiciones de tomar.


Sobre esta base es que debe estructurarse una organización que traspase en el tiempo los problemas de la coyuntura y trabaje hacia el largo plazo para consolidar y modificar la estructura económico social de una comunidad. Y esa organización debe preocuparse y ocuparse por desarrollar una estrategia que comprenda a la educación, con contenido cooperativo, y a la capacitación al servicio de la cooperativa (eléctrica en este caso) y del cooperativismo en general.


FACE ha creado entonces, un ámbito y una estructura propia, que tiene autonomía, pero que está al servicio del objetivo de la Federación y controlada por ella. La Fundación que es presidida por el presidente de FACE, constituye un elemento fundamental que permite que la Federación se dedique a atender las cuestiones que hacen al resultado de las empresas cooperativas y atender las cuestiones diarias que hacen a la gestión eficiente de estas entidades, pero teniendo un lugar donde se debatan cuestiones teóricas y de largo plazo, como son las cuestiones teóricas de la educación y de los planes de capacitación.

 

La fundación pondrá en práctica los planes de educación y capacitación que anualmente apruebe. En este sentido puede trabajar sobre la base de una oferta que la fundación realice a las cooperativas y de la demanda que una o varias cooperativas le efectúen, de acuerdo con los objetivos de capacitación y educación que se ha planteado la propia fundación. La educación y capacitación tienen que estar orientadas principalmente para atender las necesidades de las cooperativas en los distintos niveles, tanto al directivo, como al personal de la entidad. Pero también será posible desarrollar planes, especialmente de educación, hacia el asociado que no tiene cargos dentro de la cooperativa pero que estratégicamente interesa que el modelo cooperativo no sólo lo vea y aplique dentro de la cooperativa de electricidad sino que lo promueva en los otros ámbitos privados de actuación en donde cada asociado realice sus actividades tanto económicas como sociales.

Se trata de promover un verdadero comportamiento cooperativo en una comunidad con la finalidad de expandir el modelo y propender a la construcción de una sociedad más justa y equilibrada en todo sentido. El punto central será siempre la cooperativa eléctrica y ésa será la atención preferencial de la fundacin.

 

No es posible hacer cooperativismo sin cooperativa; por lo tanto, su fortalecimiento es el objetivo principal. Ahora bien, no es posible tampoco (o es muy difícil), fortalecer la cooperativa en un ambiente adverso al cooperativismo.

 

 

Las principales actividades serán desarrolladas a través de cursos que la Fundación programe. Los profesionales serán autónomos y contratados al efecto. Los programas y contenidos son aprobados internamente. Los cursos podrían ser:

 

a) Cursos propios. Diseñados por la Fundación, según proyectos de largo plazo de la entidad con la garantía de la calidad necesaria que justifique que el mismo sea realizado desde la Fundación.

b) Acuerdos con otras instituciones. Existen, dentro del ámbito de la educación y capacitación, cursos que se ofrecen que pueden ser contratados por la Fundación, sin necesidad que los organice directamente ella.

 

En este sentido la Fundación debe evaluar la calidad de los mismos y hacer la selección de los cursos que ofrecen otras entidades. Existen algunos ofrecidos por ONGs., Universidades, otras Cooperativas o Federaciones, etc, con las cuales será posible acordar o contratar sus servicios. Como premisa básica se tendrá la autofinanciación de los cursos, que es posible hacerlo de una manera muy sencilla. Presupuestar el costo del curso y ofrecerlo, en primer lugar a las que forman parte de la Fundación; si sobra cupo pueden ingresar interesados del resto de las cooperativas adheridas a FACE y luego se le dará cabida al resto del cooperativismo, evaluando el precio distintivo para cada una de ellas. Si el cupo mínimo no se consigue, el curso no se dicta.

 

 

Presencial:
La Fundación organiza mensualmente jornadas de educación en materia cooperativa. El objetivo es la formación y capacitación de dirigentes cooperativos. Los ultimos viernes de cada mes en la Sede de FACE o de Cooperar.
A Distancia:
Un párrafo aparte merece el tema de la educación a distancia. En primer lugar hay que tener en cuenta que las cooperativas están muy dispersas entre sí y pensar en una educación y capacitación permanentemente de carácter presencial es muy costosa o imposible de realizar. Es necesario pensar la organización de un sistema eficiente de educación a distancia. Los conocimientos hay que ponerlos disponibles a través de internet. Las cooperativas eléctricas se han preocupado para que sus asociados tengan acceso a este servicio. Pero no sólo hay que pensar en el servicio de conexión, sino fundamentalmente qué contenidos se pueden poner a disposición de las entidades solidarias y de los asociados. Porque se está dando la paradoja que las cooperativas (eléctricas y telefónicas) están haciendo el esfuerzo para que sus comunidades no estén aisladas del servicio, pero son otros los que ponen los contenidos que generalmente no son de índole cooperativo. El cooperativismo pone el dinero y los demás ponen los contenidos, que “imponen una cultura que no es generadora de mayor conciencia cooperativa”. El cooperativismo tiene que participar en este proyecto y no puede hacerlo aisladamente y en algunos casos, ni siquiera por la propia Fundación. Es decir no puede construir todo el conocimiento necesario y ponerlo disponible a través de internet. Pero puede seleccionar, especialmente universidades públicas, y acordar con ellas los contenidos a difundir. La alianza estratégica entre universidad y cooperativismo es importante plantearla y profundizar la que ya existe, como es el acuerdo entre FACE y la Universidad Nacional de Tres de Febrero a través del Posgrado en Economía Social y Dirección de Entidades sin fines de Lucro y el acuerdo con la Universidad Tecnológica Nacional. Si el cooperativismo de electricidad tiene unámbito específico para la educación y capacitación, como es la Fundación, será posible que realice acuerdos con más Universidades y planificar qué contenidos quieren que estén disponibles.

 

Los programas de investigación tienen que estar seleccionados previamente, garantizándose el financiamiento del mismo. La Fundación, es elámbito adecuado para planificar investigaciones que varias cooperativas deseen hacer y que si estuvieran trabajando aisladamente no lo podrían hacer. Además en forma individual sería difícil conseguir, a través de organismos oficiales, los importes necesarios que hagan posible la investigación en sí. En general los programas de investigación se ponen en marcha una vez que se consiga el financiamiento para ello. En la medida que haya un espacio que atienda esta problemática, como es la Fundación, seguramente convergerán en ella quienes tengan proyectos de investigación y quienes necesiten que los mismos se realicen. Hasta ahora este lugar no existe y hay en el país fuentes de financiamiento para esta tarea de investigación que el cooperativismo nunca lo exploró.

 

En este punto se hace referencia no a revistas informativas periódicas donde primordialmente se difunden las noticias de la realidad coyuntural, sino a aquellas que responden a estudios sobre determinados temas específicos con carácter formativo, organizando la distribución y la venta correspondiente. Concursos. Muchas veces el cooperativismo necesita tener conocimiento sobre determinado tema específico y para conseguirlo puede poner en funcionamiento un mecanismo que recoja el pensamiento de expertos en ese tema. A través de un concurso que entregue un premio, es posible, tener un trabajo que refleje el mejor pensamiento sobre un tema y, a su vez estar promoviendo la investigación en forma masiva de manera que la Fundación sea quien dinamice el trabajo alrededor de un tema elegido por FACE. Se genera una mayor difusión, un mejor conocimiento y una conciencia superior sobre el problema a resolver.


En la medida que no haya un espacio que piense estas cosas no es posible encarar el tema de la educación y capacitación de manera ordenada, planificada y seria.

 

Para llevar a la práctica este proyecto hacen falta medios y recursos adecuados. El primer medio o instrumento es la Fundación en sí, el segundo son las personas que harán posible el trabajo y el tercero es el financiamiento de las actividades que realice. El objetivo es que cada actividad se autofinancie. Si bien éste debe ser el principio rector de la fundación, no es posible poner en funcionamiento una estructura de estas características sin un mínimo de aporte acorde con el objetivo que se está buscando. Así es necesario recurrir a argumentos cooperativos que deben ser asumidos por las cooperativas que voluntariamente deseen participar de este proyecto.

Sabido es que todas las cooperativas tienen que constituir un fondo para educación cooperativa. El uso de ese fondo realizado de forma individual hace onerosa la actividad que cada cooperativa se propone realizar de forma aislada. Por ejemplo si cada cooperativa, capacita con recursos propios a sus gerentes con “cursos individuales”, el costo final será muy elevado. Con criterio cooperativo es posible que esa capacitación se realice en conjunto de forma que se consiga el mismo objetivo pero de manera más eficiente. Ahora bien, las cooperativas tienen por un lado, que realizar una capacitación propia y otra que puede ser común a todas. A través de la Fundación, se resolverá la que resulte en común y que se pueda hacer utilizando el fondo que deben constituir de forma obligatoria. Ese fondo se nutre de los excedentes cooperativos, que en esta coyuntura no abundan. No obstante ello ésa es la realidad actual y a partir de allí es necesario trabajar. Las cooperativas pueden aportar un porcentaje de ese fondo a la Fundación, que les será devuelto en servicios que ellas mismas organicen en esta nueva estructura. Las entidades que aporten serán miembros de la Fundación y tienen derecho a decidir sobre las actividades de la misma en la forma establecida en los Estatutos, los que fueron aprobados por FACE. Con esos aportes se podrá poner en funcionamiento la estructura y se podrá visualizar qué cooperativas desean, por el momento, participar más activamente en este proyecto, reservándose las demás cooperativas de FACE la facultad de ingresar más tarde a la Fundación.Se trata de una nueva actividad voluntaria controlada por FACE pero que no obliga a todas las cooperativas a participar en este proyecto. Se genera así un ámbito en donde los temas de educación y capacitación son tratados porlas cooperativas que tienen verdadero interés por ello. A tal punto, que están dispuestas a realizar un aporte con la expectativa cierta que el mismo le sea devuelto en un servicio que necesitan, y que a ellas no les conviene organizarlo individualmente. Como beneficio adicional tenemos que no se incrementa el costo final en educación y capacitación, ya que el dinero del Fondo de Educación obligatoriamente lo tienen que gastar con ese destino, pero a través de las actividades que realiza “Su Fundación”.

 

Partiendo del logotipo de FACE, representado con formas menos rígidas los pinos del original, como también el sol que aparece en él. También se respetaron los colores para reforzar la vinculación entre ambos. Las letras "F" (Fundación FACE) espejadas, manteniendo la parte iluminada a la derecha (F verde a la izquierda y F blanca a la derecha, según el fondo). A su vez estas letras forman una figura humana y su cabeza está representada de la misma manera que está representado el sol en el logotipo de FACE. Nos pareció importante representar el factor humano en este logotipo, a través de esa figura sintética, ya que una fundación es una organización sin ánimo de lucro que promueve programas para llevar a cabo actividades en las cuales está presente, indudablemente, "el hombre".
 

 

Presidente: Marcelo O. Gallo

Secretario: Eric N. Ferroni

Tesorero: Omar O. Marro

Vocales:

  • Osvaldo A. Cepeda
  • Eduardo Santos
  • José Alvarez
  • Maimonides J. roquero

Revisores de Cuenta:

  • Jorge Espinosa